Música Clásica online - Noticias, eventos, bios, musica & videos en la web.

Música Clásica y ópera de Classissima

Joseph Haydn

lunes 14 de julio de 2014


La Discoteca de HispaOpera

5 de julio

Scottish Airs (J. Haydn)

La Discoteca de HispaOperaLa Discoteca de HispaOpera Scottish Airs Piano Trío Hob.XV:27 Joseph Haydn Werner Güra – Christoph Berner – Julia Schröder – Roel Dieltiens 2014 Hamonia Mundi – comprar aquí - Los arreglos de melodías nacionales escocesas se encuentran entre las joyas poco conocidas de los últimos años del compositor Joseph Haydn. El resultado es una música alegre que va desde el lenguaje popular al aristocrático. En torno a este período el tenor alemán Werner Güra y los músicos Christoph Berner (piano), Julia Schröder (violín) y Roel Dieltiens (cello) se unen para ofrecer una interesantísima selección de estas arias escocesas acompañadas de tríos, obras en las que se demuestra que el compositor era un maestro, y graban este disco para Harmonia Mundi. Así, encontramos bellas canciones con textos de poetas como Robert Burns, posiblemente el poeta en lengua escocesa más conocido, Anne Grant, Alexander Boswell, Sir Gilbert Elliot, Alexander Lowe, David Mallet, Allan Ramsay o Hector Mcneil. Los textos se incluyen en el libreto que acompaña al CD. Como viene siendo habitual en el sello, la calidad de la grabación es extraordinaria así como el nivel de los intérpretes. Visita HispaOpera. Acercando la ópera al Siglo XXI. Servicios Web Profesionales para Artistas líricos.

rtve.es - música clásica

4 de julio

Atención obras - Adolfo Gutiérrez Arenas interpreta a Haydn, en exclusiva para ¡Atención obras!

 El chelista Adolfo Gutiérrez Arenas interpreta el fragmento del Concierto para violonchelo y orquesta  en re mayor, Hob. VIIb:2 de Franz Joseph Haydn.Ver vídeo




El Blog de Atticus

4 de julio

VI FESTIVAL INTERNACIONAL "RESIDÈNCIES DE MÚSICA DE CAMBRA" DE GODELLA

Pese a la situación cada vez más crítica que vive la cultura en la Comunidad Valenciana gracias, fundamentalmente, a la incompetencia e ignorancia de nuestros gobernantes, un año más se ha hecho posible ese pequeño milagro que todos los veranos tiene lugar en la localidad de Godella y que es el Festival Internacional "Residències de Música de Cambra" que alcanza ya su sexta edición. Como ya comenté aquí el pasado año, el Festival se desarrolla bajo la dirección de Joan Enric Lluna, clarinete solista de la Orquestra de la Comunitat Valenciana, agrupación titular del Palau de les Arts, y fundador del grupo de instrumentos de viento Moonwinds; quien ha logrado que esta cita veraniega no sólo sea el referente más importante de la música de cámara en nuestra Comunidad, sino que, además, estas jornadas sirvan de lanzamiento a jóvenes músicos que, durante unos días, tienen la oportunidad de aprender y actuar junto a consagrados intérpretes de primera fila. Este año podemos disfrutar nuevamente en el Festival de la presencia de miembros de la orquesta titular de Les Arts como Guiorgui Dimchevski y Mirabai Weismehl(violines), Rafal Jezierski (violonchelo), Álvaro Octavio (flauta), Matthew Baker (contrabajo), David Fernández (trompa), o el propio Joan Enric Lluna al clarinete, entre otros; además de otros notables músicos invitados, como los pianistas Carles Marín y Juan Carlos Garvayo. Ayer tuvo ya lugar el primero de los conciertos, al cual no pude asistir, y al que pertenecen las fotografías que ilustran este post, compartidas por el Ayuntamiento de Godella; pero los próximos días tendremos la oportunidad de seguir disfrutando de la mejor música de cámara, hasta el próximo martes día 8, en que culminará el Festivalcon un homenaje al compositor Antón García Abril con motivo de su 80 cumpleaños, en una jornada muy especial que comenzará a las 19 horas con un encuentro abierto del compositor con el público, seguido de una cena a la que también asistirá, y comenzando, a las 22.30, un concierto en el que su obra tendrá igualmente una presencia relevante. Los conciertos a los que todavía podéis asistir son estos: Concierto 4 de julio Jóvenes Talentos Villa Eugènia, 22:00 horas Ganadora del Certamen Intercentros y Jóvenes Talentos del Festival  Concierto 5 de julio Ermita de Campolivar, 22:30 horas W.A. MOZART, Trío para 2 clarinetes y fagot W.A. MOZART, Quinteto para trompa y cuerdas M. GOLUD, Benny’s Gig, para clarinete y contrabajo G. ROSSINI, Quartetto Concierto 6 de julio Teatro Capitolio, 20:30 horas Jóvenes Talentos, Orquesta del Festival y Ensemble Moonwinds J.HAYDN, Sinfonía nº45 en Fa# menor P. SARASATE, Aires gitanos Violín solista: Guiorgui Dimchevski W.A. MOZART, Concierto para piano nº17 Piano: Carles Marín Director: Joan Enric Lluna Concierto 8 de julio Teatro Capitolio, 22:30 horas Ensemble Moonwinds A. GARCIA ABRIL, Cantos del plenilunio, para flauta y piano A. GARCIA ABRIL, Cuarteto de Agrippa Alvaro Octavio, flauta Juan Carlos Garvayo, piano P. D’RIVERA, Preludio y merengue ISAŸE, Sonata para violín y piano nº3 Violín: Guiorgui Dimchevski; piano: Juan Carlos Garvayo P. HEIDRICH, Happy Birthday INVITADO ESPECIAL: Antón García Abril (80 aniversario) Este año es posible también adquirir las entradas a través de internet, tanto de los conciertos que tendrán lugar en el Teatro Capitolio (AQUÍ), como del que se celebrará en la Ermita de Campo Olivar (AQUÍ). Como alguno ya me preguntó el año pasado acerca de esto, aclaro que ni soy de Godella, ni me dan comisión por publicitar el Festival, pero me parece de justicia dar relieve a una iniciativa musical de primera categoría que no debería pasar desapercibida para los melómanos. Es lo menos que se puede hacer para contribuir al mantenimiento de un evento de máxima calidad, con unas características tan peculiares, como las de celebrarse en una pequeña localidad y centrarse en la música de cámara. Una vez más, vaya mi aplauso para Joan Enric Lluna y todos los organizadores, para la Associació d’amics de la Música de Cambra de Godella, y para un público fiel que sigue sin fallar, demostrando, a quien quiera y sepa percatarse, que ofrecer calidad es la mejor manera de hacer afición y generar amor por la cultura. Nos vemos en Godella.  

Ópera Perú

16 de junio

Fallece el maestro Rafael Frühbeck de Burgos

Juan Carlos Cárdenas - EFE(EFE) El maestro Rafael Frühbeck de Burgos ha fallecido este miércoles en Pamplona a los 80 años a causa de un proceso canceroso que había obligado a su hospitalización en una clínica de esa ciudad el pasado 13 de abril, han informado a Efe fuentes próximas a la familia.Frühbeck de Burgos, nacido como Rafael Frühbeck Frühbeck en la ciudad de la que tomó el apellido el 15 de septiembre de 1933, está considerado como el director de orquesta español con mayor prestigio internacional desde Ataúlfo Argenta, y en la actualidad era titular de la Orquesta Sinfónica de Dinamarca y director emérito de la Orquesta Nacional de España.A lo largo de su carrera dirigió más de un centenar de orquestas en Europa, Japón, Estados Unidos y Canadá, y su talento fue reconocido en estos dos últimos países, donde ha subido al podio de las filarmónicas de Nueva York, Los Ángeles, Filadelfia y las orquestas sinfónicas de Cincinnati, Boston, Pittsburgh, San Luis, Chicago, Toronto y Montreal.Rafael Frühbeck de Burgos, "el incansable", gozaba de la misma fama que coetáneos como Maazel o Mehta gracias a una carrera internacional de excelente arquitectura, rigor y "chispa", defendida con tanto tesón como "la marca" España, que predicó cuando el país musicalmente no era más que una entelequia.De verbo brillante y fuerte carácter, el director que más veces se ha puesto al frente de la Orquesta Nacional de España (ONE), en torno a 500, siempre ha presumido de nacionalidad y ha contado complacido el porqué de su apellido a la vez que ha aprovechado la circunstancia para hacer una defensa cerrada del potencial del talento musical español. El maestro se añadió el "de Burgos" porque al "comisario político" de los años 50 le parecía "muy extranjero y casi sospechoso" lo de "Frühbeck Frühbeck", aunque él hubiera nacido en la ciudad castellana, en la que su padre, un óptico, se había establecido "maravillado" por su clima y a la que llevó a vivir a la que entonces era su novia, además de prima. Frühbeck, con 110 conciertos de media al año, había conseguido superar la "edad fatídica" para los directores de los "cuarenta y tantos" -"se mueren muchos de infarto", dice-, y ha gozado desde los 60 de "una nueva juventud" y muchas glorias profesionales aunque siempre ha pensado que "lo bueno" está por venir porque la música, argumenta, es "eterna e inacabable". Este "marco polo" del 33, con giras de 30.000 kilómetros en un mes siempre cargado de kilos de partituras, ha sido siempre un prodigio de "impulso vital".No le cansaban los viajes sino los aviones y aguantaba conciertos larguísimos sin dar nunca muestras de agotamiento...hasta el pasado 15 de marzo, cuando sufrió un vahído mientras dirigía a la Sinfónica de Washington, en el Kennedy Center de la capital estadounidenseFrühbeck empezó a mostrar signos de cansancio a las dos horas de dirigir y cuando faltaban diez minutos para que concluyera Pini di Roma, de Respighi.Se apoyaba cada vez más en la barandilla del podio y pareció que se iba a caer aunque consiguió recuperarse y concluir, ya sentado, la pieza y luego levantarse para recibir una ovación "increíble" del público.Al regresar a España, se puso en manos de su hija e hijo, ambos médicos, e ingresó en una clínica de Pamplona, donde estuvo hospitalizado a causa del proceso canceroso que llevó a anunciar, "con gran dolor", su retirada definitiva de los escenarios porque no puede afrontar sus compromisos profesionales "de manera óptima".Temprano intérprete de Haydn y Mozart y entregado a "sus" clásicos, de Beethoven a Bach, de Korsakov a Ravel, pasando por Albéniz y Turina -que también ha orquestado-, aquella noche en Wasghington interpretó piezas de Debussy y Rachmaninoff con el plato fuerte de El amor brujo de Falla.Pero el que le gustaba especialmente es el "Requiem" de Brahms, que dirige de memoria, porque, según decía en una entrevista con Efe, le acerca "sin temor" a la muerte.Su curiosidad musical no se vió nunca saciada y es "muy partidario" de contemporáneos como Claudio Prieto, Antón García Abril, José Peris, con el que coincidió en Munich, Luis de Pablo, Tomás Marco, Cristóbal Halffter, Lorenzo Martínez Palomo o el vienés Rainer Bischof.Director musical de orquestas de "fuste" e invitado habitual en las mejores del mundo, el que fue director, de 2004 a 2011, director titular y artístico de la Dresden Philharmonic lo era desde 2012 también de la Danish National Orchestra.Frühbeck llevaba  a sus espaldas decenas de interpretaciones de la "Novena" de Beethoven, que le conmueve porque esta "banda sonora de la humanidad y la superación" consigue, como pocas, conectar con el público.La Orquesta y Coro Nacionales de España (OCNE), que dirigió entre 1962 y 1978 y de la que es titular emérito, anunció el pasado mes el lanzamiento de su sello discográfico con la "magnífica" versión de Carmina Burana como primer título de la colección, porque, a pesar de su intensa relación, no había hasta la fecha ningún registro fonográfico con él. Iba a ser el invitado estrella de la presentación, como lo sería del título que tenía previsto dirigir en el teatro de la Zarzuela, Los diamantes de la corona, de Barbieri, en noviembre, porque su cabeza y su agenda seguían hasta ahora en plena forma, pero el cuerpo, como él dijo recientemente, "ha aguantado hasta donde ha aguantado y Dios ha querido".



Pablo, la música en Siana

15 de junio

XIII Encuentro Coral de los pueblos mineros

Los días 13 y 14 de junio en el Auditorio "Teodoro Cuesta" de la Casa de Cultura de Mieres a las 20:00 horas, fueron elegidos este año 2014 para la decimotercera edición de "La mina canta unida", encuentro coral de los pueblos mineros que organiza el Orfeón de Mieres en colaboración con FECORA, el Excelentísimo Ayuntamiento de Mieres y el Club Cultura Principado de Asturias, amén de distintos patrocinios del comercio e industria locales, adelantándose este año a las Fiestas de San Juan que todavía no lanzaron el chupinazo. Dos jornadas bien distintas e imposibles de pormenorizar, que tuvieron como maestro de ceremonias al presidente del Orfeón Eustaquio Álvarez Hevia, proyectándose un breve montaje en homenaje a la minería que sirve de nexo a los pueblos de donde vienen los distintos coros, y guardando un minuto de silencio por los coralistas fallecidos. El viernes 13 participaron dos coros vecinos, el Coro del Centro Asturiano de Oviedo bajo la dirección de Patricia Miriam Martínez Iglesias, y el Orfeón de Castrillón que dirige Martín Martínez Bastián, el primero con un repertorio conocido y muy del gusto del público que pese a la competencia futbolística se acercó a escuchar los dos invitados asturianos de la primera jornada: Como la flor (Eduardo Martínez Torner), hermosa canción asturiana que sigue presente con el paso de los años en los distintos coros de mi tierra, el son cubano Las cuatro palomas (I. Piñeiro) con un acertado acompañamiento de cajón peruano, la popular mexicana Borrachita, buscando arreglos y repertorios que dinamicen el mundo coral, como un buen arreglo del famoso bolero Piel canela (Bobby Capo) también con la percusión del mal llamado cajón flamenco que resultó de lo mejor, la poco agradecida Dime paxarín parleru (Ángel Émbil) algo "destemplada" que siempre pone a prueba formaciones, solistas y directores, cerrando intervención la canción africana popularizada por el cine The Lions Sleeps Tonight nuevamente con cajón más abundantes efectos vocales emulando la fauna y sonoridad de la selva realmente conseguidos que salvó una actuación discreta. Por su parte el Orfeón de Castrillón que dirige Martínez Bastián, realizó cambios sobre el programa previsto, y puede que mermados en número, cantando Esta tierra (Francisco Pino - Javi Busto) que harían del compositor de Hondarribia el más escuchado estas jornadas, 
Camino del indio (F. Cabedo - A. Yupanqui), bien empastados aunque como en el coro ovetense, algo descompensadas las cuerdas si bien la musicalidad siempre es digna de mención, dos habaneras que parecen ser indispensables en los conciertos: Nostalgia del mar (Rosa Mª Tarruel)
 de apego asturcubano, y Habladme del mar (Ángel Barja) desde tierra adentro del siempre recordado compositor orensano-leonés, esta difícil de afinaciones y comprometida para todos; finalmente Alma, Corazón y vida (Adrián Flores) y El día que me quieras (C. Gardel - arr. Vivian Tabbusch), dos temas que nunca me han gustado armonizados para coro al perder el sabor primigenio, aunque los de Piedras Blancas dieron lo mejor de ellos. Y de propina un tema casi "propio" del coro anfitrión como Ay! un galán (Javier Armenter) al que le dieron su toque personal con un aire más bailable de regusto llanisco (frente al pausado local como de danza prima). Para el sábado 14 venía el plato fuerte con la Coral Camino de Santiago de Ayegui (Navarra) dirigida por José Mª Chasco Urabayen, devolviendo visita al orfeón mierense, y con un programa amplio, duro, difícil y muy variado, mostrando un alto nivel para un coro casi de cámara (5 sopranos -más la pianista Alba Etxarri Chasco cuando no intervenía-, 6 contraltos, 7 tenores y 6 bajos) muy equilibrado en sonoridades, de empaste perfecto y atento a la magistral dirección del maestro y farmacéutico Chasco, echando de menos voces más jóvenes aunque sea un mal casi endémico, al menos en muchos de los coros del norte. El programa se organizó en dos bloques, el más purista por así decir con obras digamos clásicas: el motete Ubi Caritas (M. Duruflé), Insanae Vanae Cure (J. F. Haydn) con acompañamiento de piano (difícil por ser reducción orquestal) al igual que Wie Lieblich del "Réquiem Alemán" (J. Bramhs), exigente para un coro de estas dimensiones del que salieron más que airosos, cuidadosos de matices y planos sonoros, el poco escuchado Ave Verum (E. Elgar) hermosura coral aunque sin el órgano, y también "a capella" el Padrenuestro o Aita Gurea (Padre F. Madina) que sirvió de puente para la segunda parte más popular donde no faltaron dos temas populares vascos arreglados por Javi Busto: Nerea Izango Zen (M. Laboa) y Axuri Beltza, contrapunto y ritmo perfectamente entendidos por el director y sus coristas, más Maitia Nun Zira (popular - José Tomás Uruñuela). Una de las obras más escuchadas del doctor Busto es A tu lado, bien trabajada en Donosti donde José Mª Chasco amplió formación musical, llevando limpiamente las distintas voces con una musicalidad innata en los coros vascos y navarros. Otra seña de identidad es su apuesta por los nuevos repertorios, y de nuevo con acompañamiento de piano (eléctrico) pudimos escuchar dos arreglos de sendos temas de QUEEN y su auténtico genio Freddy Mercury: Somebody to love (donde aparece "dibujado" el We are the champions) y una excelente armonización de la Bohemian Rhapsody donde los solistas también tuvieron su protagonismo aunque el inglés no resultase tan convincente como la difícil música que cerró la excelente actuación del coro navarro. El Orfeón de Mieres bajo la sabia dirección de Joaquín Sandúa Fernández ponía el cierre con dos habaneras flanqueando una asturiana, Un velero y una canción (Santos Montiel) con salitre y carbón a partes iguales, la citada Ay! un galán (Javier Armenter) que arrastra carencias pasadas imposibles de subsanar por el maestro navarroasturiano, y La niña de Marianao (Fernando Moraleda) recuperada para la formación que un servidor montase allá por los años 70 con su director y en la línea de sacar a flote grandes obras que el Orfeón puso de moda entonces y el tiempo madura como los buenos vinos, reestreno de sabor marinero sin regusto a carbonilla. Navarros y mierenses cantaron juntos la canción patronal minera Santa Bárbara en armonización de mi admirado José Fdez. Avello, intercambios musicales y encuentros, que son la salsa de coros y localidades, con la música vocal como vehículo cultural en tiempos de crisis que la música supera desde la afición, e ilusión de formaciones corales como las de esta cita del junio mierense. Esperamos ya la decimocuarta, sabedores del trabajo y esfuerzo que conlleva organizar eventos de esta magnitud, felicitando tanto a participantes como anfitriones por seguir cantando en Mieres por San Juan.

Ya nos queda un día menos

7 de junio

Koopman con la Nacional: Haydn y Mendelssohn

Siempre y cuando no se considere la única o la mejor de las opciones posibles, me cuento entre los que ven con buenos ojos la interpretación “históricamente informada” del repertorio del clasicismo y del primer romanticismo, sea con instrumentos originales o sin ellos. Por eso tenía mucho interés por el programa que ofrecía el pasado fin de semana frente al Coro y Orquesta Nacional de España nada menos que Ton Koopman, sin duda uno de los músicos que mejor, aportando sensatez sin tener que renunciar a una sonoridad y una articulación plenamente historicistas, ha aplicado estos criterios a autores del periodo referido: con él, y a diferencia de lo que ocurre con otros colegas a veces más famosos, no hay confusión entre incisividad y sequedad, entre agilidad y trivialidad, entre ligereza sonora y cursilería. Y eso que el holandés no es un músico que se distinga precisamente por su falta de personalidad ni de criterio. El Haydn que le he escuchado en otras ocasiones me parece espléndido; por ejemplo, el que hizo con la mismísima Filarmónica de Berlín que comenté por aquí. En el programa que ofreció en el Auditorio Nacional, que yo pude escuchar asistiendo a la función del domingo 1 de junio por la mañana y luego en el podcast de Radio Clásica, dirigió de manera muy notable –aunque solo eso– el Concierto para violonchelo nº 2 del autor de Las Estaciones, sabiendo abordar la obra mirando no solo hacia el encanto, el equilibrio y la galantería bien entendida de un Boccherini –vínculo que apunta en sus notas Ángel Carrascosa–, sino aportando también una buena dosis de claroscuros y de teatralidad, además de ese peculiar sentido de la rusticidad haydiniana. Concretando un poco, lo que me pareció menos logrado fue el Allegro moderato inicial, un tanto frío. El Adagio no resultó especialmente emotivo, pero sí que desprendió un regusto amargo la mar de interesante, además de estar fraseado con amplitud, naturalidad y el imprescindible sentido de la cantabilidad. Lo más redondo fue el tercer movimiento, donde Koopman ofreció un toque de sal y pimienta muy adecuado. Obviamente, quien esperase encontrar en su lectura la densidad y el hondo carácter reflexivo de un Barbirolli (en la extraordinaria pero estilísticamente discutible interpretación con Jacqueline Du Pré), saldría insatisfecho. El violonchelista fue en Madrid al joven Adolfo Gutiérrez Arenas, quien además de ofrecer un sonido muy bello y tocar estupendamente, sintonizó sin problemas con la visión establecida desde el podio tanto a nivel estilístico –violonchelo moderno pero articulación historicista– como en el expresivo: siempre equilibrado y dotado de un buen sentido de lo clásico, resultaron muy atractivos sus acentos dramáticos en el segundo movimiento, mientras que llenó de espíritu jovial el Allegro conclusivo. Hubo propina: Allemande de la Suite nº 1 de Bach en interpretación fluida, equilibrada y natural. No se movió en absoluto Koopman de sus parámetros historicistas en lo que a articulación se refiere en la Sinfonía nº 2 de Mendelssohn, aunque estemos hablando de una obra ya de 1840. La Nacional de España –considerablemente reducida en tamaño también en este autor– supo hacer frente al reto y tocó como lo pudiera hacer la Orquesta Barroca de Ámsterdam, con un sonido que a algunos melómanos sin duda les chirriará en este repertorio. A mí no, desde luego, aunque reconozco que se me hace raro escuchar esta música sin apenas vibrato. En cualquier caso, lo importante es que el maestro holandés realizó una lectura globalmente satisfactoria de esta Sinfonía Lobgesang, porque supo ofrecer ligereza mendelssohniana sin caer en la ingravidez, fraseó con holgura, matizó las dinámicas y se interesó no tanto por la belleza sonora en sí misma (¡menos mal!) como por la expresión, a la que supo dotar de los adecuados claroscuros. En cualquier caso, debo reconocer que la primera parte me pareció solo buena –al segundo movimiento le podría haber sacado más partido–, subiendo el nivel en lo que es el “canto de alabanza” propiamente dicho, trazado con decisión y ardor ajeno a la retorica vacua. El Coro Nacional de España, dirigido para la ocasión no solo por Joan Cabero sino también por Frank Markowitsch, realizó una labor muy digna en su larga y muy comprometida parte. No así el trío de solistas, que se quedó en lo aceptable: Sibylla Rubens no se encontraba en su elemento, con esa voz tan bonita como pequeña y esos agudos apretados, mientras que el tenor Jörg Dürmüller –no muy grato en lo tímbrico– necesita más carácter; Stella Doufexis apenas tuvo tiempo –su intervención es brevísima– de demostrar sus capacidades. Muy buena recreación de la Lobgesang, en definitiva, y nueva demostración cómo con un músico como Koopman los criterios historicistas enriquecen tanto a los repertorios poco frecuentados por este movimiento, en este caso a Mendelssohn, como a las orquestas no habituadas a trabajar con semejantes criterios. Ahora bien, no conviene perder de vista que hay competencia: en este mismo auditorio, los micrófonos del sello Arts recogieron el 27 de febrero de 1997 una interpretación a cargo de la Sinfónica de Madrid y el Orfeón Donostiarra de auténtica referencia. Peter Maag fue el autor del milagro, y de ello espero hablar en una breve discografía comparada que presentaré en otra ocasión. Claro que antes tendré que hablarles del mamarracho que esa misma noche le escuché en Úbeda a Ivo Pogorelich… De traca.

Joseph Haydn
(1732 – 1809)

Joseph Haydn (31 de marzo de 1732 - 31 de mayo de 1809) fue un compositor austriaco. Es uno de los máximos representantes del periodo clasicista, además de ser conocido como el «Padre de la sinfonía» y el «Padre del cuarteto de cuerda» gracias a sus importantes contribuciones a ambos géneros. También contribuyó en el desarrollo instrumental del trío para piano y en la evolución de la forma sonata. Vivió durante toda su vida en Austria y desarrolló gran parte de su carrera como músico de corte para la rica y aristocrática familia Esterházy de Hungría. Aislado de otros compositores y tendencias musicales hasta el último tramo de su vida, estuvo, según dijo, «forzado a ser original». En la época de su muerte, era uno de los compositores más célebres de toda Europa. Era hermano de Michael, que también fue considerado un buen compositor, y de Johann Evangelist, un tenor. Tuvo una estrecha amistad con Wolfgang Amadeus Mozart y fue profesor de Ludwig van Beethoven. El listado completo de las obras del compositor se puede consultar en el catálogo Hoboken, sistema de ordenación creado por Anthony van Hoboken.



[+] Mas noticias (Joseph Haydn)
5 jul
La Discoteca de H...
4 jul
rtve.es - música ...
4 jul
El Blog de Atticus
16 jun
Ópera Perú
15 jun
Pablo, la música ...
7 jun
Ya nos queda un d...
4 jun
Pablo, la música ...
29 may
Ópera Perú
27 may
Ópera Perú
15 may
Pablo, la música ...
26 abr
Pablo, la música ...
24 abr
Ópera Perú
20 abr
La Discoteca de H...
19 abr
Ópera Perú
19 abr
Pablo, la música ...
16 abr
Ya nos queda un d...
14 abr
MIAMI ☼ CLÁSICA
9 abr
Ópera Perú
11 mar
Esfera Wordpress
10 mar
Música Clásica - ...

Joseph Haydn




Haydn en la web...



Joseph Haydn »

Grandes compositores de música clásica

Las Estaciones Sinfonias Conciertos Opera Sonatas

Desde enero del 2009 Classissima ha facilitado el acceso a la música clásica y ha expandido su público.
Classissima ayuda tanto a aficionados como a expertos de la música clásica en su experiencia con la internet.


Grandes directores de orquesta, Grandes intérpretes, Grandes cantantes de ópera
 
Grandes compositores de música clásica
Bach
Beethoven
Brahms
Chaikovski
Debussy
Dvorak
Handel
Mendelsohn
Mozart
Ravel
Schubert
Verdi
Vivaldi
Wagner
[...]


Explorar 10 siglos de la música clásica...