Música Clásica online - Noticias, eventos, bios, musica & videos en la web.

Música Clásica y ópera de Classissima

Joseph Haydn

lunes 2 de marzo de 2015


Pablo, la música en Siana

25 de febrero

Un virtuoso viaje musical

Pablo, la música en SianaTodo un viaje en el tiempo nos trae el concierto de Spivakov con “Los Virtuosos de Moscú”, recordando que hace 25 años decidieron venirse a nuestra tierra asturiana para hacerla el centro de operaciones y las maletas cargadas de proyectos, algunas promesas incumplidas y avatares dignos de recordar en otro momento, pero con una semilla bien plantada que ha dado sus frutos docentes en otros músicos, muchísimos estudiantes y centenares de aficionados, siendo Asturias tierra privilegiada de haberlos tenido entre nosotros, volviendo a esta su segunda casa cuando su agenda lo permite. Tomemos pues esta velada de febrero como una nueva lección de música de cámara desde el barroco hasta el siglo XX, con unos maestros universalmente reconocidos que harán las delicias de todos por la variedad y magnífica elección de autores y obras que paso a comentar. Antonio Vivaldi (1678-1741): Concierto en mi menor para violín, arco y cémbalo, RV 273: Allegro non molto / Largo / AllegroPopularmente conocido como “Il Prete Rosso” (El cura pelirrojo), veneciano de nacimiento, violinista como su padre en la orquesta de San Marcos, ordenado sacerdote, maestro de violín en el Hospital de la Piedad para muchachas pobres, huérfanas o abandonadas, empresario de éxito, protegido de Luis XV o del emperador Carlos VI, Vivaldi fue un viajero impenitente con tiempo suficiente para componer una ingente obra vocal (tanto sacra como profana) e instrumental repartida en tres géneros principales, de los cuales sólo los dos últimos pertenecen a la llamada “música para orquesta”: sonatas (alrededor de 90), sinfonías (14) y conciertos (478) entre los que están en lugar especial los escritos para solista, por ser pionero, siendo algunas de sus obras transcritas por el mismísimo Bach. Visitará Mantua (1718), Roma (1723), probablemente Alemania (1724), Bohemia (1729-30) y Ámsterdam (1738) antes de abandonar Venecia en el otoño de 1740 para instalarse en Viena, verdadera capital mundial de la música. Vivaldi ya había visitado la capital austriaca en 1729, puede que invitado por Carlos VI a quien dedica sus doce conciertos“La Cetra”, representándose con éxito varias óperas suyas mientras esperaba un empleo en la corte, pero la muerte del emperador y el luto que impedía representar óperas hasta pasados los carnavales del año siguiente, trastocaron los planes de Don Antonio.Enfermo en la casa de huéspedes que regentaba la viuda de un guarnicionero apellidado Waller (en el actual Hotel Sacher, famoso por su tarta de chocolate así como por los cantantes de la cercana Staatsoper), moriría en la miseria el 28 de julio de 1741, siendo sepultado al día siguiente tras un entierro como el que se dispensaba a cualquier indigente de aquella Viena, sin ninguna dignidad en una sencilla tumba del cementerio propiedad de un hospital público, cerca de la Karlskirche, el actual Instituto Técnico. Días después sí se celebraría un funeral por su memoria en la catedral de San Esteban pero sin que en él sonara música alguna, aunque la leyenda cuenta que entre los niños cantores participantes en su oficio estaba un Haydn de nueve años. Triste final para alguien que había llegado a ganar la increíble cifra de 50.000 ducados anuales.De las doce colecciones auténticas con número de opus aparecidas en vida de Vivaldi, la mayoría son conciertos para violín. La actual clasificación de su obra se debe al musicólogo danés Peter Ryom (RV de Ryom Verzeichnis), destinado a remplazar los del franco-argelino Marc Pincherle, uno de los grandes biógrafos de Vivaldi, y del italiano Antonio Fanna, fundador del “Instituto Italiano Antonio Vivaldi” (y creador de uno de los primeros catálogos de la obra del veneciano para las famosas ediciones de la Casa Ricordi), sin tener en cuenta obras reconocidas como apócrifas, ni para las sinfonías, las no preservadas independientemente de las partituras vocales a las que habían estado unidas originalmente. En la actualidad hay todo un resurgir de obras suyas, las de siempre con otras menos habituales, incluso inéditas, que están ampliando la integral grabada, puede que por esa cercanía que le hace atemporal y capaz de resistir modas pasajeras, aunque no sea oro todo lo que reluce. Alrededor de 639 obras instrumentales de Vivaldi, solamente 118 fueron publicadas, en parte porque podía hacer más dinero vendiendo los manuscritos individuales a clientes ricos.Un mes antes de su muerte, Vivaldi firma un recibo con el que cierra la venta de “tanta musica” al secretario del conde Antonio Vinciguerra di Collalto, un melómano acaparador de partituras, por la suma de doce ducados húngaros, la cuarta parte de su precio en Venecia. No hay documento que concrete la cantidad de obras incluidas en la colección, conservada en la ciudad checa de Brno, aunque sí sabemos que figuraban al menos quince conciertos de violín y una sinfonía. Una grabación reciente titulada «Los conciertos del adiós» incluye este en mi menor, de estilo más maduro que tardío, en la línea de los de Tartini o Locatelli, y de una belleza sublime relacionada precisamente con la cercanía de la muerte como último viaje.El Concierto en mi menor para violín, cuerda y cémbalo, RV 273 proviene de un conjunto de manuscritos con doce conciertos creados para un mecenas francés en la década de 1720. Tiene la estructura habitual de tres tiempos contrastados rápido-lento-rápido, con una apertura a unísono más efectos de eco, y un final enérgico a paso ligero, una ensoñación central con el continuo bien ensamblado, armonizado y un final extrañamente vacilante. Las intervenciones siempre virtuosísticas del violín solista conforman lo que hoy llamaríamos coloquialmente “barroco de libro” que todos reconocemos en cuanto lo escuchamos, sumando el sello Vivaldi para unas melodías únicas, más allá de las decoraciones que le aplique, concierto donde las emociones se transmiten en los matices, los claroscuros de intensidades extremas, el apoyo del continuo pleno más que mero relleno, una sólida estructura sobre la que sobrevuela vertiginosamente el violín. Este concierto en mi menor, una de las tonalidades preferidas por el veneciano por expresividad y “stilo cantabile” (sin entrar a valorar lo que esta elección de modo y tonalidad supone, por otra parte plenamente asentada gracias a Bach) para unos instrumentos totalmente desarrollados capaces de conseguir lo que el compositor les exija, comparte estructura con los más conocidos de Vivaldi, puede que cercano aún el espíritu religioso y siendo más que válido un continuo con órgano en vez del habitual clave.Gioacchino Rossini (1792-1868): Sonata nº 3 en do mayor: Allegro / Andante / ModeratoNacido un 29 de febrero en una familia de músicos y siendo su padre, además de inspector de mataderos, un profesional de la trompa (me refiero al instrumento musical), es creíble que Rossini ya diera la tabarra , como todo niño, haciendo los deberes con su trompetita, pero lo cierto es que no recibió en su infancia una formación musical tan intensiva como Mozart, y que todo lo que tocaba a los seis años en la banda de su padre era el triángulo. Fue el pianista y compositor Alfredo Casella quien encontró en la Librería del Congreso de Washington, tras la Segunda Guerra Mundial, un manuscrito con la inscripción: «Las partituras de estas terribles sonatas, compuestas por mí durante las vacaciones, en la casa (cerca de Rávena) de mi amigo Agostino Triossi cuando era muy pequeño, ni siquiera habiendo tenido una clase de contrapunto, fueron compuestas, copiadas y tocadas durante tres días por Triossi, contrabajo, Morini -su primo-, primer violín, su hermano pequeño, al violonchelo, y yo mismo como segundo violín, quien era, para decir la verdad, el último mono». Por esto no todos se creen que Rossini se estrenase como autor a los doce años, componiendo en solo tres días estas «Sei sonate a quattro» (1804), unos deliciosos cuartetos en tres movimientos clásicos que pasado el tiempo y en plena vejez consideró horrendos, diríamos casi “pecados de juventud” que tienen la peculiaridad de no haber sido escritos para un cuarteto habitual sino para una formación en la que entra el contrabajo a expensas de la viola, tal vez por la fama del virtuoso Draggonetti en el instrumento más grave del cuarteto de cuerda, como un Paganini del contrabajo.Parece que las melodías de Rossini fluyan como arias y no necesitase demasiado esfuerzo para producir estas maravillas donde nunca falta el humor o la leve sonrisa, con elementos compositivos que proporcionan la clave para que ese algo mínimo florezca y se convierta en un trabajo magnífico, independientemente de su osadía juvenil. Estas sonatas son extremadamente populares tanto sobre el escenario como en el estudio de grabación, interpretándose casi siempre en versión para orquesta de cuerdas que es la que disfrutaremos con Los Virtuosos de Moscú. La alegría será contagiosa, puedo asegurarlo.Luigi Boccherini (1743-1805): Sinfonía en re menor, G 506, op. 12 nº 4 «La casa del diavolo»: Allegro sostenuto-Allegro assai / Andantino con moto / Andante sostenuto-Allegro con moto (Chaconne)Con Carlos III en el trono, poco aficionado a la música, más las polémicas generadas con algunas medidas tomadas por sus gobernantes, van a significar un nuevo relanzamiento de los géneros nacionales, hasta el punto de queBoccherini, madrileño desde 1769, viviendo casi en el centro de la corte madrileña -en el magnífico palacio de Boadilla del Monte-, se sintió tentado por la zarzuela (en breve se repondrá “La Clementina” con libreto de Ramón de la Cruz para la Duquesa de Benavente, en cuyo teatro particular se estrenaría en 1786). Pero será en el campo de la música instrumental donde realmente destacó, y así en 1771 completará un conjunto de seis partituras que conforman su opus 12, un nuevo tipo de composiciones que denominó Concerti a grande orchestra (Conciertos para gran orquesta) hoy considerados simplemente sinfonías.La número cuatro, titulada La casa del diavolo, es una vistosa partitura en tres movimientos que curiosamente carece de minueto y que debe su título a la referencia musical y escrita que presentan los tres movimientos, de forma más evidente el primero y el último, al Don Juan de Gluck (1714-1787). El propio Boccherini añadió en la partitura la siguiente frase en francés: «Chacona que representa el Infierno, que ha sido hecha imitando la del Sr. Gluck en su Don Juan o el Banquete de Piedra».La casa del diablo es una sinfonía de carácter básicamente teatral, rezumando lirismo no exento de violentos contrastes aunque olvide pronto la obsesiva repetición del motivo de chacona que cierra esta obra, llena de contraposiciones entre los tiempos lentos introductorios a la manera de Haydn, con quien comparte características obvias ante la devoción que el italiano sentía por el austríaco, y los allegros que deben ser marcados sutilmente y diferenciados perfectamente en sus tonos de gravedad y jovialidad o vehemencia respectivos.La música del españolizado Boccherini conlleva gran dificultad para alcanzar el equilibrio entre estilo, carácter e interpretación, pero siempre está bien construida y garantizando su disfrute, música galante, refinada para la aristocracia del momento, con señas de identidad exprimidas al máximo para respetar época y circunstancias, algo que Los Virtuosos dominan como nadie.Dmitri Shostakovich (1906-1975): Dos piezas para doble cuarteto de cuerdas: Preludio y Scherzo op. 11 (incorrectamente publicadas como op. 1 nº 1)La obra camerística de Shostakovich, durante tanto tiempo preferida a sus sinfonías "de actualidad", se revela como lo esencial de su herencia espiritual. Exige un realismo sonoro así como una potencia anímica poco común en los países latinos, lo que todavía limita su penetración en Occidente pese a encontrarnos en el siglo XXI. Su autenticidad, tanto humana como escénica, le permite, no obstante, formar parte del repertorio de los grandes conjuntos internacionales, y Los Virtuosos de Moscú lo son en todos los sentidos.Dedicadas a la memoria de Kurchakov, en 1925, este Preludio y Scherzo constituyen un homenaje a Bach, un rasgo sarcástico típico del compositor ruso y premonitorio de la polka de “La edad de oro”, así como de los salvajes scherzos de sus dos primeras sinfonías. El padre de Shostakovich murió en 1922 mientras el joven compositor todavía estudiaba en el Conservatorio de Leningrado, por lo que necesitaba financiar sus estudios y se buscó un trabajo de pianista en una sala de cine: «El pequeño teatro era viejo, con corrientes de aire y maloliente. Tres veces al día una nueva multitud abarrotaba la pequeña casa; llevaban la nieve con ellos en sus zapatos y abrigos. El calor de los cuerpos empapados en sus ropas húmedas sumado a la calidez de dos pequeñas estufas, dejó mal olor y un sofocante calor hasta el final de la actuación. Entonces las puertas se abrieron para dejar salir a la multitud y poder ventilar la sala antes del próximo show, y corrientes de aire frío y húmedo se extendieron por la casa. Abajo, en el frente, debajo de la pantalla, se sentó Dmitri, su espalda empapada de sudor, sus ojos miopes en sus gafas de pasta mirando hacia arriba para seguir la historia, sus dedos golpeando lejos en el estridente piano vertical. De madrugada caminaba de vuelta a casa con un abrigo de verano delgado, sin guantes cálidos o chanclos, y llegó exhausto casi al amanecer» como lo describió Victor Seroff, biógrafo de Shostakovich.El compositor estrenará este Preludio y Scherzo en el Círculo de Música Nueva de Leningrado, pero los nuevos trabajos fueron ferozmente atacados por el influyente historiador de la música y compositor Boris Asayev.Dimitri se sintió intimidado por este ataque inesperado y retuvo las Dos Piezas para Octeto de Cuerdas, op. 11 hasta después de lograr un impresionante éxito con su primera sinfonía de 1926, pieza de graduación del compositor en el Conservatorio de Leningrado (todavía considerada como una obra de asombrosa inventiva). Cuando ambas piezas fueron finalmente estrenadas en 1927, la respuesta del público fue entusiasta, dando lugar a frecuentes interpretaciones en los años siguientes, incluso en Occidente. En 1948, sintiendo plenamente el oprobio estalinista (bueno no del todo porque vivió para contarlo), el Preludio y Scherzo fueron condenados con especial celo como "indignos del pueblo ruso".El preludio fue pensado originalmente para emparejarse con una fuga en la que comenzó a trabajar, pero cambiaría de rumbo y optó por desarrollar la pieza dentro de una suite en cinco movimientos para octeto de cuerdas. Sólo más tarde, en julio de 1925, hizo que finalmente quedasen como Preludio y Scherzo. Aunque modesto en extensión, abarca una gama casi sinfónica de estados expresivos. El Preludio, un adagio sombrío inicial, en el centro del movimiento una sección animada con mucho “intercambio conversacional” de motivos entre los ejecutantes, y el Scherzo, uno de las más decididamente modernistas creaciones de Shostakovich, reflejando el período de vanguardismo que floreció brevemente en el arte soviético antes de que Stalin llegase al poder en 1927. La compisición es atrevida y temeraria, rebosante de disonancias, despreocupada y con energía juvenil. La escritura es disonante pero los ritmos “de propulsión” que caracterizarán al compositor ruso, ayudan al oído a sentir de inmediato el fluir de la música.Poco después de haber completado el Scherzo, Shostakovich lo describió como "lo mejor que he escrito." Aunque originalmente compuesto para un octeto de cuerdas, la pieza se ejecuta frecuentemente, como esta noche, con orquesta de cuerda.D. Shostakovich: Elegía y Polka  para cuarteto de cuerda, op. 36 (Dos piezas para cuarteto de cuerda)Dos obras cortas basadas en historias familiares, incluso contradictorias, se publicaron póstumamente en 1983. Los manuscritos fueron descubiertos en Moscú en 1980 y no llevan número de opus. Indican como fecha de composición 1931 -siete años antes de su admirable serie de quince Cuartetos- y están dedicados al Cuarteto Vuillaume, siendo anteriores al primer cuarteto; se basa libremente en las transcripciones de sus ideas musicales para las primeras partituras de teatro y ballet. Este trabajo podemos tomarlo como un microcosmos del estilo musical de Shostakovich.La Elegía es un adagio que revive el aria de Katerina al final del acto primero de “Lady Macbeth de Mtsensk” (estrenada en 1934). Armonía desnuda y desprovista de su aspecto burlón, emocionalmente agotadora, escritura llena de la angustia que impregna muchas de las composiciones posteriores, volcando en la música los horrores de la Segunda Guerra Mundial y el sufrimiento del pueblo ruso, una canción que parece anunciar el romanticismo delsegundo cuarteto desde esa intimidad lírica con la característica constante de la propia personalidad del autor, capaz de sorprendernos siempre, como ocurre, por la audacia del enfoque, con la Polka, un extraño y circense “Allegretto” matriz del ballet “La edad de oro” (1930) que casi parece la banda sonora de una película de Fellini, donde ese ritmo alegre e irreverente hace bailar "el ángel de la paz", con bosquejos sarcásticos y brillantes, la parodia del rayo o el juego constante con cambios entre pizzicato y arco dando lugar a una de esas obras donde la música nos evoca el dolor de vientre tras reírnos en exceso.Astor Piazzolla (1921-1992): Las Cuatro Estaciones Porteñas ó Las Cuatro Estaciones de Buenos Aires: Invierno / Verano / Primavera / OtoñoLas Cuatro Estaciones Porteñas fueron concebidas como composiciones separadas más que formando parte de una suite, aunque el mismo Piazzolla las interpretó juntas en varias ocasiones, no buscando describir estrictamente cambios climáticos y mutaciones de la naturaleza sino más bien una serie de cuatro estados de ánimo del autor que se enfrenta a su propia percepción de la gran urbe: al latir de su ciudad, del corazón porteño utilizando el tango y emergiendo la parte bohemia de Buenos Aires, el llamado “tango nuevo”, la expresión del alma porteña. Pasa de una furiosa excitación, con partes de carácter virtuoso, a momentos de terrible quietud y calma, música descriptiva pero en un sentido muy laxo del término. Cuando Astor escribe sus cuatro estaciones porteñas lo hace de manera muy distinta aunque inspirándose en Vivaldi, como pueda ser la estructura rápido-lento-rápido, el concepto o el virtuosismo. En las estaciones existe una alternancia entre solos y “tutti” como en las composiciones clásicas, pero a partir de ahí no respetan un criterio estrictamente formal.El orden de composición no sigue el cronológico ni el climatológico aunque sí está cercano al argentino, con cursos escolares de marzo a diciembre seguidos de las vacaciones de verano navideñas. Piazzolla alcanza su identidad estética y la consagración de un estilo por la forma de amalgamar un pulso rítmico decididamente “de tango” con procedimientos armónicos y contrapuntísticos que aprendió en Europa de Nadia Boulanger entre otros, perfecta fusión entre la tradición musical clásica y la música popular argentina del gran Aníbal Troilo. El orden de ejecución de esta tarde será también distinto, buscado y seguramente muy meditado como intentaremos desvelar:·      En el Invierno Porteño, escrito en 1970 al igual que la primavera, podemos percibir el frío y la soledad de lo cotidiano, el día y la noche donde el tango se hace calle Corrientes, melancolía interrumpida por fuertes impulsos rítmicos. Podremos apreciar que en varias partes el violín asume un registro más grave de lo habitual pues originalmente había sido compuesto para viola.·      Verano Porteño, de 1965 y originalmente música incidental para la obra “Melenita de Oro” de Alberto Rodríguez Muñoz, es el estío como sinónimo de pasión y ocio, el calor que invade el cuerpo y el almanaque, la temperatura del amor sumada a la del cemento en las calles del Tigre, la necesaria siesta heredada de los “gallegos” y difícil de conciliar por esa humedad terrible, la lentitud de una ciudad que sólo parece respirar al caer el sol. Un tema se repite por toda la obra de manera insistente, sofocante, interrumpido por el solo del violín para finalizar la obra cuando notamos la lentitud rota por el acelerado final.·      En la Primavera Porteña (también conocida como “Buenos Aires en Primavera” y escrita en 1970 como el Invierno) encontramos el primer amor, el despertar del cuerpo y la seducción, la merienda en esos parques de Recoleta con los enamorados sobre el césped enorme, la ciudad que revive tras el invierno, árboles centenarios recuperando el verde y las flores inundando de perfume toda la ciudad. Esta obra se desarrolla a partir de un tema fugado y los especialistas comentan que es la más equilibrada en la distribución rítmica y melódica de las cuatro.·      El Otoño Porteño, compuesto en 1969, sirve para encontrarnos con la despedida hecha música, la levedad del ser, la fugacidad de la pasión hecha otoño, la ciudad que comienza a vestirse de ocres y abrigarse. En el original escuchamos uno de los solos más notables para la mano izquierda del bandoneón, puro “sabor Piazzola” donde cada nota parece querer buscar su propio peso luchando por independizarse de toda la frase musical antes que el violín se invente un nuevo momento de suspense antes del adiós.Las Cuatro Estaciones Porteñas nunca fueron publicadas como tales hasta el “descubrimiento” de Guidon Kremer, otro violinista bien conocido en Oviedo, aunque fuese interpretado como ciclo al menos en cinco oportunidades por el propio Piazzolla y su “ensemble” usual integrado por violín ó viola, piano, guitarra eléctrica, contrabajo y bandoneón. A partir del original se han hecho al menos dos arreglos, siendo el de Kremer más conocido y preparado por el director de orquesta ruso Leonid Desyatnikov, cuyo “arreglo” orquestal incluye también algunos cambios estructurales, buscando que entre las cuatro piezas individuales del argentino y los cuatro concerti del veneciano existiese un vínculo más evidente mediante la conversión de cada una de las piezas en trozos de tres secciones, y “re-arreglos” para violín solista y orquesta de cuerdas. En cada pieza se incluyen varias citas de la escritura original de Vivaldi, pero debido a que los ciclos estacionales del hemisferio sur se invierten, el arreglo considera por ejemplo, que en el caso del Verano Porteño se desarrollen elementos agregados de L’inverno (invierno) del “cura pelirrojo”. Guidon grabó en un mismo CD estos dos ciclos estacionales desarrollando el concepto de que ambas composiciones son obras maestras con su propio lugar en la historia, y el ejercicio postmodernista de combinar ambas no disminuye la potencia de su mensaje musical sino que lo magnifica, algo que suscribiremos todos tras escucharlo.La nostalgia del tango es un sentimiento que Don Astor Pantaleón llega a describir en sus estaciones y todas sus composiciones posteriores, nostalgia inherente a su propia naturaleza que permite al público captar el altísimo contenido artístico que con tanta sensibilidad expresa esta música y hacen de Piazzolla un héroe nacional al que los argentinos son tan dados, en este caso elevadamente reconocido por su afinidad con la cultura de Argentina y el carácter de embajador artístico en el mundo entero, al igual que estos virtuosos rusos, sobre todo ciudadanos del mundo, con el único lenguaje universal de la música.Acabar el concierto con esta obra es cual viaje de vuelta, diríamos que casi fantasmagórico, entre dos mundos: el barroco italo-veneciano del siglo XVIII y el ritmo sincopado bonaerense del siglo XX, un virtuoso viaje musical a través de tres siglos y dos hemisferios, casi el cuaderno de bitácora del violín de Spivakov y “sus Virtuosos”.Pablo Álvarez “Siana”NOTA: Con motivo del concierto que Los Virtuosos de Moscú con Vladímir Spivakov ofrecen en los Conciertos del Auditorio el martes 24 de febrero de 2015, he tenido el honor de escribir las Notas al programa, pero como el espacio es limitado en el papel, aprovecho para poner aquí el original antes de tener que resumirlo. Gracias por leerme.

Ya nos queda un día menos

14 de febrero

La ROSS con Andrés Salado: clasicismo del bueno

Sinfonía clásica de Prokofiev, Concierto para trompeta de Joseph Haydn, Sinfonía nº 94 “La sorpresa” del mismo autor y obertura de La Gazza ladra, de Rossini. Este precioso programa lo tenía que haber dirigido Maurizio Benini, que anda encargándose de Norma en el mismo Teatro de la Maestranza, pero el veterano maestro alegó cansancio y fue sustituido por Andrés Salado (Madrid, 1983), titular de la Joven Orquesta de Extremadura y para mí un absoluto desconocido. Perdí el interés. Pero hete aquí que un amigo me ofreció una entrada de abono que le sobraba para la noche de ayer viernes –repetición del concierto del jueves– y me animé a acudir, a ver si los resultados compensaba el gasto en gasolina y autopista. Hice bien: ¡menudo talento el de este chico! Al menos, para este repertorio. Hacía muchos años, posiblemente desde el recordado Così de Klaus Weise, que no se escuchaba a la Sinfónica de Sevilla un clasicismo tan bueno. Y no me refiero a la cuestión técnica –la ROSS sigue teniendo obvias limitaciones en este campo que exige una limpieza de ejecución extrema–, sino a la interpretación, que es una cosa directamente relacionada con la anterior pero en el fondo muy distinta. Salado tiene claro que abordar con propiedad este repertorio –y el que le rinde homenaje, caso de la página de Prokofiev– no consiste en ser lo más ligero y grácil que se pueda; que transparencia no significa volatilidad, que equilibrio no implica ausencia de expresión, que elegancia no implica ausencia de contrastes y que coquetería no lleva al amaneramiento. Vamos, que el joven maestro madrileño se mueve contracorriente de todos esos maestros que, con instrumentos originales o sin ellos, se dedican a frasear a saltitos, a borrar todo rastro de expresión (¡pathos significa romanticismo, qué horror!) y a convertir a los pobres Haydn y Mozart en cajitas de música o en hilo musical de ascensor. En cualquier caso, hay que matizar. Lo menos bueno de la velada fue la Sinfonía clásica, aun así bastante notable en los dos primeros movimientos: nada de echarse a correr, ni de acentuar los contrastes, ni de epatar con la percusión ni de buscar la ligereza mal entendida, como hacen tantos otros directores (intenté explicarlo en mi discografía comparada). Andrés Salado construyó el Allegro inicial con amplitud y mucho equilibrio tanto sonoro como expresivo, para en el Larghetto buscar la cantabilidad y ese lirismo melancólico que, por debajo de la picardía, supieron hacernos ver –salvando las distancias– un Giulini o un Celibidache. La Gavotta fue correctísima, pero en el Finale el maestro sucumbió a la tentación de la velocidad (sí, ya sé que es Molto vivace) y pasó de largo ante la mezcla de dinamismo, luminosidad, humor delicioso y soterrada mala leche que anida en los pentagramas. La orquesta, muy reducida para la ocasión, evidenció en esta página sus limitaciones más que en resto del programa: se hubieran bienvenido, por parte de los músicos pero también de la batuta, una dosis mayor de virtuosismo y de depuración sonora. Y no me refiero solo a la cuerda. El Concierto para trompeta de Haydn estuvo muy bien dirigido: noble, cálido y con ese sentido del humor algo socarrón que emparenta esta obra con la de Prokofiev. De nuevo aquí la orquesta se quedó algo corta, aunque encontré a las dos trompetas más ajustadas que en la página anterior. Precisamente de los atriles de la propia ROSS salía el solista para la ocasión, José Forte, que a despecho de alguna nota falsa sin importancia y de cierta incomodidad en los pasajes más virtuosísticos del primer movimiento, hizo gala de una muy apreciable musicalidad, sintonizó a la perfección con la batuta y empastó bien con el resto de sus compañeros. Si la primera parte del programa fue globalmente muy buena, la segunda resultó espléndida. La Sinfonía nº 94 del autor de Las estaciones me pareció modélica: sonó con músculo, con densidad bien entendida, con empuje y con brío, con contrastes tanto sonoros como expresivos, también con el adecuado sentido del humor rústico propio del autor, pero sin que nada de eso supusiera renunciar a la elegancia, a la fluidez, a la trasparencia, al equilibrio de planos sonoros ni a la agilidad aquí indispensables. Me recordó este Haydn –casi se me escapa una lágrima, oigan– al que en otros tiempos hacía Colin Davis o Sir Georg Solti y hoy anda poco menos que anatemizado por los talibanes de las cuerdas de tripa. Una verdadera delicia. No menos admirable la interpretación de la obertura rossiniana. Qué alegría, señores, escuchar un Rossini así, robusto y atrevido antes que delicioso y pimpante, pero sin perder la chispa, a la picardía y a la luminosidad mediterránea. Todo ello, además, obteniendo un muy digno rendimiento de la orquesta –aquí ya bastante crecidita–, haciendo que la música fluyera con enorme lógica y sin entregarse al numerito de circo en los crescendos. Una cosa más, a nivel personal. Llegué a Sevilla arrastrando, por motivos que no hacen al caso, bastante molesto y abatido, pero salí del Maestranza con unas tremendas ganas de vivir. Es lo que tienen estas músicas maravillosas de Haydn y Rossini: si les la interpreta a plena satisfacción, son la mejor medicina para el espíritu.




Ópera Perú

4 de febrero

Ministerio de Cultura presenta Programación 2015 del Gran Teatro Nacional

(Ópera Perú) En conferencia de prensa este martes, El Ministerio de Cultura presentó hoy la Programación Anual 2015 del Gran Teatro Nacional. La ceremonia fue presidida por la Ministra de Cultura, Diana Alvarez-Calderón, acompañada del coordinador y programador del GTN, Juan Carlos Adrianzén, el director de Elencos Nacionales, Mauricio Salas, y el director de la Orquesta Sinfónica Nacional, Fernando Valcárcel. Estuvieron también presentes los directores del Ballet Nacional, Coro Nacional, Coro Nacional de Niños y el Elenco Nacional de Folclore, así como los artistas Raúl García Zárate y Manuel Miranda, quienes son invitados en el concierto inaugural de la OSN. La Ministra Alvarez-Calderón destacó que el GTN se va consolidando rápidamente como referente cultural desde su apertura en 2012, aunque aún está pendiente lograr una programacion conjunta con los paises de la Alianza del Pacífico. Celebró también el buen nivel obtenido en 2014 por calidad de programación con varios llenos totales. Prometió doblar el número de niños asistentes al programa de Formación de Públicos y la realización nuevamente del programa "Patio Abierto", y un nuevo proyecto llamado "Teatro Abierto", que incluya a la OSNJ y grupos de fusión. En noviembre del 2015 anunció que se lanzará el "Centro de la Cultura", que comprende el Teatro Mario Vargas Llosa, el GTN, la sala Robles Godoy (Cinemateca), y el Teatro Los Incas, que servirán como "Hub de la cultura" que permita espectáculos cada vez mas variados e inclusivos. El Gran Teatro Nacional diseña cada año una programación que contempla montajes de alta calidad en distintos géneros. Asimismo, brinda una atractiva oferta cultural aplicando estrategias de costos y tarifas especiales que permita a más artistas y directores peruanos hacer suyo el recinto y regalar espectáculos inolvidables. Entre los elencos nacionales que se presentarán en el GTN durante este 2015 están la Escuela Nacional de Ballet ProDanza, Ballet Joven de Lima Perú Jazz, Conservatorio Nacional de Lima y la Orquesta Sinfónica de la PUCP. Joshua Bell y la Academy of Saint Martin in the FieldsTambién la Sociedad Filarmónica de Lima presentará en este teatro, dentro de su III Ciclo Sinfónico, a la International Bachakademie Stuttgart, a Joshua Bell y la Academy of St. Martin The Fields, a la City Moscow Symphony Orchestra y The English Concert (estas dos últimas agrupaciones aún están por confirmar sus giras sudamericanas). Ópera en el GTNEl Festival Internacional de Ópera "Alejandro Granda" presentará la ópera "Lucia di Lammermoor" de Donizetti, con un importante elenco internacional encabezado por la soprano Jessica Pratt, los días 28 y 30 de Abril. El Ministerio de Cultura, celebrando los 50 años del Coro Nacional, presentará la ópera "Nabucco" de Giuseppe Verdi, en 5 funciones del 15 al 23 de mayo, con un reparto internacional dirigido por Víctor García Sierra (Regia) y Carlo Montanaro (Conducción). La Asociación Cultural Romanza presentará una gala con música de operetas vienesas (30 de Mayo), la ópera "Madama Butterfly" (01 y 02 de Agosto) y la zarzuela "Doña Francisquita" (25, 27 y 29 de Noviembre). Artistas internacionalesSe presentarán artistas y elencos internacionales como Enrique Chia (21 de Febrero), Ballet Nacional de Chile (10 y 11 de Marzo), Jazz at Lincoln Center Orchestra & Wynton Marsalis (17 de Marzo), entre otros. Ciclo de Conciertos de Cámara en el Foyer del GTNEste 2015 se iniciará además una temporada de Conciertos de Cámara en el Foyer del GTN. Serán 17 conciertos de ingreso libre previa inscripción con elencos de cámara nacionales e internacionales, dentro de la que además presentarán un Ciclo de Pianistas Peruanos. Entre los artistas que se presentarán destacan Shlomo Mintz, Carlos Johnson, Gabriele Cassone, Juan Jose Chuquisengo, Ximena Agurto, Carmen Escobedo, Jaquelina Livieri, Clelia Mertens, entre otros. Otros escenarios de esta temporada serán el Museo Larco, MALI, Museo Nacional de Arqueología y Museo de Arte Italiano. Continúa exitoso programa de Formación de PúblicosCon el objetivo de promover un interés masivo por las artes escénicas, principalmente en niños y adolescentes, el Gran Teatro Nacional ha implementado un plan de actividades gratuitas que forman parte del Programa de Formación de Públicos. Miles de estudiantes y maestros, de instituciones educativas (públicas y privadas) de Lima y Callao, visitan las instalaciones en un recorrido especialmente diseñado para acercar al público a la infraestructura cultural más moderna del Perú. Los visitantes reconocen todos los aspectos involucrados en la producción y la realización de un montaje escénico y aprenden sobre música clásica, ballet, lírica y folklore peruano, con la participación directa de los Elencos Nacionales del Ministerio de Cultura que ejecutan “funciones didácticas” A la fecha se ha recibido a más de 30,000 estudiantes y para el 2015 se espera llegar a 50 mil menores gracias a una programación ampliada de las actividades, que incluirá 24 funciones didácticas, 20 ensayos abiertos, 8 charlas informativas bimensuales para maestros y representantes de asociaciones de niños y adolescentes y visitas guiadas. Finalmente, este programa se descentralizará a otras regiones del país con actividades en Arequipa y Trujillo.Gira Internacional Cabe destacar que los elencos nacionales viajarán al Festival Cervantino de Guanajuato (México) del 8 al 12 de octubre, esto dentro del marco de cooperación con la Alianza del Pacífico, en la que se quiere incluír a nuestros elencos en giras internacionales, así como presentar aquí a elencos de estos países. TEMPORADA 2015 ORQUESTA SINFÓNICA NACIONAL Temporada de Verano 06 de Febrero: Director: Fernando Valcárcel (Perú). Solistas: Raúl García Zárate, Manuel Miranda, Dina Páucar (Perú). Obras de Theodoro Valcárcel, Amadeo Roldán y Maurice Ravel.20 de Febrero: Director: Ankush Kumar Bahl (India - EEUU), Solista: Nora Chastain, violín (EE.UU. - Alemania). Obras de John Adams, Aaron Copland, Theodoro Valcárcel, Samuel Barber y George Gershwin. 06 de Marzo: Director: Matteo Pagliari (Italia). Solista: Claudio Santos, chelo (Perú – Chile). Obras de Franz Schubert, Robert Schumann y Jean Sibelius. 20 de Marzo: Director: Fernando Valcárcel (Perú). Solista: Joaquín Achúcarro, piano (España). Obras de Edgar Varèse, Manuel De Falla y Maurice Ravel. Temporada de Otoño 10 de Abril: Director: David del Pino (Perú-Chile). Solista: Gabriele Cassone, trompeta (Italia). Obras de Gioacchino Rossini, Bernd Zimmermann, Joseph Haydn y Ottorino Respighi.17 de Abril: Director: David del Pino (Perú-Chile). Solista: Yolanda Auyanet, soprano (España). Obras de Manuel De Falla, Theodoro Valcárcel y Ludwig Van Beethoven. 08 de Mayo: Director: Carlos Vieu (Argentina). Solista: Daniel Binelli, bandoneón (Argentina). Obras de Ariel Hagman y Astor Piazzolla. 29 de Mayo: Director: Yu Lu (China). Solista: Pablo Sáinz Villegas, guitarra (España). Obras de Edvard Grieg, John Corigliano, Modest Mussorgsky y Piotr Tchaikovsky. 26 / 28 de Junio: Director: John Neschling (Brasil). Participación especial del Coro Nacional. Solista: Ximena Agurto, soprano (Perú). Stabat Mater, de Francis Poulenc. Temporada de Invierno 10 de Julio: Directora: Carmen Moral (Perú). Solista: Carlos Johnson, violín (Perú). Obras de Erich Korngold y Héctor Berlioz. 24 de Julio: Directora: Tomomi Nishimoto (Japón). Solista: Priscilla Navarro, piano (Perú). Obras de Toru Takemitsu y Sergei Rachmaninov.14 / 16 de Agosto: Director: Pablo Sabat (Perú). Solista: Leticia Moreno, violín (Perú-España). Participación especial de la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil. Obras de Sergei Prokofiev y Anton Bruckner. 21 de Agosto: Director: Fernando Valcárcel (Perú). Solista: Elissa Lee Koljonen, violín (Corea - EE.UU.). Obras de Edouard Lalo y Robert Schumann.04 de Septiembre: Directora: JoAnn Falletta (EE.UU.). Solista: Wendy Warner, chelo (EE.UU.). Obras de Arnold Bax, Anton Dvorak y Edward Elgar. Temporada de Primavera 25 / 27 de Septiembre: Director: Fernando Valcárcel (Perú). Solista: Alessio Bax, piano (Italia - EE.UU.). Obras de Sergei Rachmaninov y Gustav Mahler.23 de Octubre: Director: Fernando Valcárcel (Perú). Solista: Julian Rachlin, violín, (Lituania- Austria). Obras de Luciano Berio, Igor Stravinsky, Gonzalo Garrido-Lecca (Estreno mundial) y Silvestre Revueltas. 06 / 08 de Noviembre: Director: Julian Kuerti (Canadá). Participación especial del Coro Nacional. Obras corales de Heitor Villa-Lobos, Enrique Iturriaga y Leonard Bernstein.20 de Noviembre: Director y violinista: Shlomo Mintz (Israel). Obras de Felix Mendelssohn, Piotr Tchaikovsky y Alexander Scriabin. 04 de Diciembre: Director: Fernando Valcárcel (Perú). Solista: Nelson Freire, piano (Brasil). Obras de Pierre Boulez, Ludwig van Beethoven y Theodoro Valcárcel (Estreno mundial). Gira nacional a Lambayeque, Piura, Tumbes, Machala y Puerto Maldonado; Conciertos descentralizados. Conciertos extraordinarios de valses de Strauss (18 de junio), Misas Criollas de Ariel Ramírez y Chabuca Granda (17 de julio) y Concierto de bandas sonoras (2 de octubre).ORQUESTA SINFÓNICA NACIONAL JUVENIL 22 de Marzo / 17:30 horas.Director: Pablo Sabat. Solistas: César Conde, corno (Perú) / Joaquín Achúcarro, piano (España). Obras de Jean Sibelius, Richard Strauss y Edvard Grieg. 12 de Abril / 17:30 horas.Director: Pablo Sabat. Solistas: Gonzalo Guerra, clarinete (Perú) / Mauricio Quiñe, fagot (Perú) / Lukas Vondracek, piano (Rep. Checa). Obras de Richard Strauss, Sergei Rachmaninov y Ludwig van Beethoven. 10 de Mayo / 17:30 horas.Director: Pablo Sabat. Solista: Marion Sobula, piano (Polonia). Obras de Frédéric Chopin y Wolfgang A. Mozart. 28 de Junio / 17:30 horas.Director: Pablo Sabat. Solista: Philip Setzer, violín (EE.UU.). Obras de Wolfgang A. Mozart, Antonio Vivaldi, Darius Milhaud y Sergei Prokofiev. 14 de Agosto / 20:00 horas.  16 de Agosto / 11:30 horas.Director: Pablo Sabat. Solista: Leticia Moreno, violín (Perú - España). Concierto con la Orquesta Sinfónica Nacional. Obras de Sergei Prokofiev y Anton Bruckner. 27 de Septiembre / 17:30 horas.Director: Alex Klein (Brasil). Obras de Igor Stravinsky, Wolfgang A. Mozart y Ludwig V. Beethoven.01 de noviembre / 17:30 horas.Director: Edward Carroll (EE.UU.). Obras de Carl Nielsen, Reinhold Gliére y Jean Sibelius.15 de Diciembre / 8:00 pm.Director: Pablo Sabat. Solista: Ricardo Ponciano, corno (Cuba-Perú). Sinfonía no. 1 de Gustav Mahler. Gira nacional a Puno, Moquegua, Tacna, Arica y Arequipa. CORO NACIONAL 4ta. Temporada de Ópera del Ministerio de CulturaÓpera "Nabucco", de Giuseppe Verdi. 15, 17, 19, 21 y 23 de Mayo. Coro Nacional, Orquesta Sinfónica Nacional, solistas nacionales e internacionales. Dirección de Víctor García Sierra. Dirección musical de Carlo Montanaro. CORO NACIONAL DE NIÑOS Cantos del Ande Dirección general: Mónica Canales Márquez Arreglos musicales: Eduardo Javier. 22 de Febrero / 17:30 horas. Invitado especial: Max Castro. Ensamble instrumental del Elenco Nacional de Folclore  ELENCO NACIONAL DE FOLCLORE Retablo de la Candelaria (28 de febrero al 15 de marzo)Retablo de Fiestas Patrias (04 al 26 de julio)Retablo del mes morado (17 al 25 de octubre)  BALLET NACIONAL Temporada de Otoño (04 al 7 de junio)Temporada de Invierno (12 al 27 de setiembre)Temporada de Primavera. 10, 11, 12, 13, 17, 18, 19 y 20 de DiciembreObra: "Romeo y Julieta". Acompañamiento de la Orquesta Sinfónica Nacional. 



Cuestión de Sensibilidad

11 de enero

Música para Viola desde La Scala

Milán. Primeras décadas de 1800. Teatro La Scala. Verdi. El Conservatorio.Todas estas variables de uno de los períodos más fructíferos de la Música, cuentan con un denominador común, todavía hoy bastante desconocido, llamado Alessandro Rolla (1757-1841) Es de amplio conocimiento que Giuseppe Verdi fue rechazado en su intento de acceder al Conservatorio milanés. Uno de los integrantes del jurado fue el mencionado Rolla, quien, sin embargo, encauzó positivamente la formación musical del joven músico de Busseto. La razón de su presencia no era otra que ser el primer violín y director de la orquesta de La Scala de Milán, y profesor en dicho Conservatorio. Alessandro Rolla había nacido en Pavia, un año más tarde que Mozart. Tras estudiar en Milán, a finales del XVIII era ya primer violista de la Orquesta Ducal de Parma, donde conoció al gran Paganini (aquí no hay consenso respecto a si fue alumno suyo). En 1802 llegó al primer puesto musical en el Teatro milanés, donde desarrolló una brillante labor como instrumentista y director de la orquesta durante treinta y un años. Años más tarde, fue nombrado primer profesor de violín y viola en el Conservatorio de la ciudad. Además de gran virtuoso del violín, consiguió dar un gran realce al valor de la viola como instrumento solista. Publicó un abundante opus pedagógico sobre técnica instrumental de la hermana mayor del violín. Desde el podio de dirección vivió la gran eclosión del belcantismo, pasando por su batuta obras universales de Rossini, Bellini o Donizetti, amén de las obras maestras de Wolfgang Amadeus. La composición fue otra de sus ingentes tareas, más centrada en el tratamiento de los instrumentos de cuerda, de nuevo con especial fervor hacia la viola, instrumento al que dedicó numerosas piezas, para su mayor gloria. El gusto por la melodía cantabile y el alto virtuosismo técnico son constantes en su opus. Habiendo vivido en un período tan especial, en su música se pueden rastrear arqueológicos rescoldos del estilo galante, la perfecta arquitectura clasicista de Haydn, la elegante sutileza de Mozart o la pasión romántica de Beethoven, de quien se declaró ferviente admirador y cuya obra ayudó a difundir en Italia. Su Divertimento en Fa mayor para viola y cuerdas, en dos movimientos, es un precioso ejemplo de genialidad compositiva y técnica instrumental desatada.I. Andante sostenuto: dolorida melodía casi vocal que se desliza con timidezII. Allegro alla polacca: refinado galope venido del norte (vídeo Valentina de filippis) Simonide Braconi, violaOrchestra da Camera "Ferruccio Busoni" di Trieste.Massimo Belli, director

Joseph Haydn
(1732 – 1809)

Joseph Haydn (31 de marzo de 1732 - 31 de mayo de 1809) fue un compositor austriaco. Es uno de los máximos representantes del periodo clasicista, además de ser conocido como el «Padre de la sinfonía» y el «Padre del cuarteto de cuerda» gracias a sus importantes contribuciones a ambos géneros. También contribuyó en el desarrollo instrumental del trío para piano y en la evolución de la forma sonata. Vivió durante toda su vida en Austria y desarrolló gran parte de su carrera como músico de corte para la rica y aristocrática familia Esterházy de Hungría. Aislado de otros compositores y tendencias musicales hasta el último tramo de su vida, estuvo, según dijo, «forzado a ser original». En la época de su muerte, era uno de los compositores más célebres de toda Europa. Era hermano de Michael, que también fue considerado un buen compositor, y de Johann Evangelist, un tenor. Tuvo una estrecha amistad con Wolfgang Amadeus Mozart y fue profesor de Ludwig van Beethoven. El listado completo de las obras del compositor se puede consultar en el catálogo Hoboken, sistema de ordenación creado por Anthony van Hoboken.



[+] Mas noticias (Joseph Haydn)
21 oct
La Discoteca de H...
3 oct
Ópera Perú
1 oct
Ópera Perú
22 sep
Ópera Perú
22 ago
Esfera Wordpress
14 ago
Scherzo, revista ...
18 jul
La Discoteca de H...
16 jul
Scherzo, revista ...
5 jul
La Discoteca de H...
4 jul
rtve.es - música ...
4 jul
El Blog de Atticus
16 jun
Ópera Perú
15 jun
Pablo, la música ...
14 jun
Ipromesisposi
7 jun
Ya nos queda un d...
5 jun
Pablo, la música ...
29 may
Ópera Perú
27 may
Ópera Perú
21 may
Ipromesisposi
16 may
Pablo, la música ...

Joseph Haydn




Haydn en la web...



Joseph Haydn »

Grandes compositores de música clásica

Las Estaciones Sinfonias Conciertos Opera Sonatas

Desde enero del 2009 Classissima ha facilitado el acceso a la música clásica y ha expandido su público.
Classissima ayuda tanto a aficionados como a expertos de la música clásica en su experiencia con la internet.


Grandes directores de orquesta, Grandes intérpretes, Grandes cantantes de ópera
 
Grandes compositores de música clásica
Bach
Beethoven
Brahms
Chaikovski
Debussy
Dvorak
Handel
Mendelsohn
Mozart
Ravel
Schubert
Verdi
Vivaldi
Wagner
[...]


Explorar 10 siglos de la música clásica...